La revelación de la Llama de Amor

La Llama de Amor es UNA GRACIA DE DIOS extraordinaria, dada a la Iglesia y a la Humanidad entera, por medio del Inmaculado Corazón de María, especialmente destinada a contrarrestar el terrible ataque diabólico de estos últimos tiempos contra los hogares y los seres humanos en general.

I) EL DIARIO ESPIRITUAL

El Diario de Isabel Kindelmann comienza contando la gran crisis espiritual que afecta su vida. Se trata de una madre de familia, viuda, con seis hijos, abrumada por la situación laboral y económica que vive en una Hungría de la post guerra, dominada por la Unión Soviética. La existencia de Isabel ha sido marcada por la pobreza y los sufrimientos. De niña vio morir a sus padres y a sus doce hermanitos. Quedó huérfana y desvalida a los doce años, sola en la vida, trabajando para no morirse de hambre. Ignorante, sin escuela. Experimentó sí la alegría de un matrimonio feliz, pero quedó viuda a los treinta y tres años. Pasa, de ser una madre dedicada exclusivamente al cuidado de sus seis hijos, a convertirse en obrera no calificada. Tiene que trabajar de sol a sombra en las fábricas, en condiciones difíciles, durante largos años, para sacar adelante a su familia. Hungría hay quedado devastada por las guerras y las luchas políticas. Católica practicante sufre muchas veces la discriminación en un régimen comunista que persigue a la Iglesia.

Llega el momento en el que experimenta el peso del cansancio físico y de la sequedad espiritual. Oye la voz del maligno que la interpela, acosa y trata de hundirla en la desesperación. Isabel persevera a pesar de todo en la práctica de la vida cristiana.. Se siente abandonada y rechazada por Dios. Nada de lo que hasta ahora ha vivido como cristiana fervorosa la consuela. Se trata de la noche oscura. En 1961 Isabel tiene 48 años. Es en ese momento, en una fecha no determinada que inicia informalmente su Diario. Su alma sufre acerbamente y se queja a Dios. Oye entonces la voz de Jesús: Mira mi rostro y mi cuerpo torturado, ¿acaso no sufrí para salvar las almas? CREE EN MÍ Y ADORAME. RENUNCIA COMPLETAMENTE A TI MISMA. El Señor le pide la entrega total, el abandono de todo lo que la ata. La quiere completamente suya, desprendida del mundo: “Lo único que tiene valor ante mis ojos es que te entregues enteramente a Mí con absoluta confianza”. Isabel se irá desprendiendo con dolor, de todo lo que ella ama, hasta quedar prácticamente dependiente de sus hijos. El Señor le exige que sea enteramente pobre. “Que nada se interponga entre nosotros dos”.

Jesús no le impone nada, solamente le pide una entera confianza en Él. La llama a participar de manera totalmente libre en los sufrimientos de su pasión. ¡Asi tienes que vivir de hoy en adelante en la más grande humillación! Oye también la voz de la Virgen que le dice: “¡Adora, repara a mi Santo Hijo muchas veces ofendido!” Jesús y María se convierten en los maestros de Isabel Kindelmann. La van a ir preparando para la gran misión que en breve pondrán en sus manos. El Diario es como una escuela de vida espiritual que nos introduce en lo esencial de la Fe católica. Se trata de una escuela difícil, dura, sacrificada en la que Isabel experimenta el miedo al sufrimiento. Al mismo tiempo que va descubriendo su miseria personal se va adentrando en la felicidad que implica la amistad íntima con Jesús y María.

Se va dando cuenta sobre todo de los misteriosos sufrimientos de los Corazones de Jesús y de María causados por la condenación eterna de las almas. Jesús le pide: “Sumérgete en mi sagrada pasión”. Si algo nos revela este diario es que Jesús y María son perfectamente humanos. Él es, como nosotros, un verdadero hombre. Siente, sufre, ama, se emociona. Al mismo tiempo que transparenta su divina majestad, Jesús es uno de los nuestros. Igualmente su Madre. María Santísima se nos presenta como una verdadera mujer de exquisita sensibilidad, una verdadera madre que experimenta los sufrimientos que toda madre tiene ante los dolores de sus hijos. Íntima e inseparablemente unida a Jesús la Virgen tiene un sólo objetivo la salvación de las almas. A ese objetivo se podría reducir todo el misterio de la Llama de Amor de su Inmaculado Corazón: Salvar las almas de la condenación eterna.

II) LA REVELACIÓN DE LA LLAMA DE AMOR

El día 13 de Abril de 1962, Viernes de Dolores, María Santísima hace a Isabel la gran revelación:

Me dijo sollozando S.V.- “Hay tanto pecado en el país, mi hijita carmelita, ¡Ayúdame, salvémoslo! Yo pongo un Haz de Luz en tus manos, es la Llama de Amor de mi Corazón. ¡A la Llama de Amor de mi Corazón añade tu amor y pásala otros, hijita mía!” “Yo soy vuestra Madre bondadosa y comprensiva y en union con ustedes, les voy a salvar”.“Un nuevo instrumento quisiera poner en sus manos. Les pido encarecidamente que lo acepten con gran comprensión por que mi Corazón mira a mi país con aflicción.Toma, hija mía, ésta Llama, tú eres la primera a quien la entrego. Es la Llama de Amor de mi Corazón. ¡Enciende con ella el tuyo y pásala a otros!”.

La Virgen Santísima sollozó tanto que apenas entendí lo que decía.

S.V.- “Con ésta Llama llena de gracias que de mi Corazón les doy a ustedes, enciendan todos los corazones en todo el país, pasándola de corazón a corazón. Éste será el milagro que, convirtiéndose en un incendio, con su fulgor cegará a Satanás”. “Éste es el fuego de amor de unión que alcancé del Padre Celestial por los méritos de las Llagas de Mi Hijo Santísimo”.

Como todas las gracias extraordinarias de Dios, nos encontramos frente a un verdadero Misterio divino que Isabel irá poco a poco comprendiendo La Virgen nos habla de su Corazón. Jesús, su Hijo, es la Llama de Amor que arde dentro de su Corazón Inmaculado. Por ese motivo dice en primera persona: Yo pongo un haz de Luz en tus manos. Esa Llama es al mismo tiempo un haz de luz. Jesús es la Luz del mundo. Ella lo pone en las manos de Isabel. A esa Llama Isabel debe unir su propio amor y pasarlo a otros, para que se convierta en un reguero de pólvora y en un incendio que abrase la humanidad entera. Esa Llama es fruto de su Fiat pronunciado en total libertad el día de la Anunciación. Al mismo tiempo que es Madre de Dios, se presenta como nuestra Madre Espiritual bondadosa y comprensiva que en unión con nosotros, nos va a salvar.

Se trata de un NUEVO INSTRUMENTO que Ella desea poner en nuestras manos para que lo utilicemos y lo pasemos a los demás. Nos pide encarecidamente que lo aceptemos como un regalo que es preciso comprender bien. Su corazón de Madre mira a “su país” (en este caso Hungría) con aflicción, pero en realidad nos habla de todos los países porque su maternidad es universal. La raíz de esta aflicción es la situación de pecado que se vive en Hungría y en el mundo entero. María entrega esta gracia extraordinaria a Isabel, le pide que encienda en primer lugar su corazón y que lo pase a los demás. Mientras se expresa así, la Virgen solloza grandemente, demostrando un infinito dolor en su Corazón. Es necesario encender todos los corazones . La Llama debe ser pasada de corazón a corazón. La Virgen habla de un MILAGRO que consiste en la rapidez y eficacia con que la Llama de Amor se extenderá transformando los corazones.

Ella habla de un reguero de pólvora. Se trata de la cantidad extraordinaria de conversiones que se darán como fruto de la acción del Inmaculado Corazón de María. No se trata tanto de milagros materiales cuanto del milagro más importante, es decir el cambio de vida, la conversión del corazón humano. La intervención de la Virgen cegará a Satanás; será un intervención tan poderosa que la podremos llamar “milagrosa”. Esta gracia super extraordinaria la ha alcanzado María del Padre Eterno por los méritos de las Santas Llagas de su Hijo. María en esta revelación pone en evidencia dos rasgos de su Vocación: Ella es Corredentora y Mediadora porque Ella obtiene y entrega. Corredentora porque íntimamente unida a los sufrimientos de su Hijo tiene una participación activa en la salvación de los hombres: “en unión con Uds. “los voy a salvar”.

III LA REACCIÓN DE ISABEL

Ante semejante revelación Isabel se siente completamente desbordada, impotente. Por el momento ella no comprende la trascendencia de la propuesta de María Santísima, pero en cierto modo capta la enorme responsabilidad que cae sobre sus hombros. Se siente indigna y además incapaz. Viene a nuestro recuerdo el caso del profeta Jeremías (Jer 1,6). Ante la llamada de Dios vacila agobiado antes de rendirse al querer divino. Así también Isabel termina doblegándose a la voluntad de Dios, confiando en la promesa de María: S.V.- “Estaré contigo, mi pequeña hija carmelita, y te estrecho a mi Corazón”. Isabel intuye que esta llamada viene directamente de la Santísima Trinidad. María es un instrumento del Padre Celestial.

La Llama de Amor brota, del Corazón del Padre Eterno un designio salvífico para los últimos tiempos. La actuación de María Santísima está implícita en su vocación de Madre de Dios y Madre Espiritual de los hombres. Nos dice Isabel: “Mientras Ella hablaba, comprendí por una Gracia maravillosa suya, en qué medida la voluntad de la Santísima Virgen está unida a la del Padre Eterno, de su Divino Hijo, y de Dios Espíritu Santo”. La situación es urgente, no hay tiempo que perder, las almas están en grave peligro de condenación. Las órdenes de María son perentorias: “No seas cobarde, hijita mía, ¡ponte en marcha cuanto antes!”. La Virgen quiere que desde el inicio los sacerdotes estén totalmente involucrados en la entrega de la Llama de Amor. A partir de los santuarios y de las Parroquias dedicadas a Ella, la Llama de Amor debe llegar a los hogares.

La Virgen explica la sencilla ceremonia de transmisión de la Llama de Amor.“Lleva dos velas, enciende primero tu pequeña vela y con su llama enciende la otra. Luego pásala a mi querido hijo. Él va a propagarla entre mis doce devotos más insignes”.“Una vez que se hayan reunido los doce sacerdotes, comiencen simultáneamente, en doce templos a Mí dedicados, esta devoción. Entreguen la vela encendida que han recibido en ésta ceremonia unos a otros, llévenla a casa y comiencen la oración en familia con éste mismo rito. Si su fervor no decae, me consolaré “Transmitir la Llama de Amor es una misión sublime y conmovedora. La Santísima Virgen prometió que estará con nosotros para que la pequeña Llama se propague como un reguero de pólvora. “Yo estaré con ustedes y los inundaré con gracias muy especiales.

Comienza un período de grandes dificultades y sufrimientos. Nuestra Señora le había profetizado que iban a surgir en contra de la Llama de Amor numerosos obstáculos que serían causa de muchos dolores. Isabel va a tratar de transmitir este mensaje de María Santísima pero no pocas dificultades se le presentan, sobre todo la incredulidad y miedo de parte de los sacerdotes. Mucho tendrá que sufrir Isabel, Igual que Jeremías, para llevar adelante el propósito divino. María viene en su auxilio animándola con sus promesas:

– “Di a quienes incumbe que no tengan miedo, que confíen en Mí. Con mi manto maternal, Yo misma les defenderé.

“Que los ocho santuarios más concurridos del país y en cuatro iglesias a Mí dedicados en la capital, comiencen simultáneamente esta devoción: La entrega de mi Llama de Amor”.

“Que ardas en deseos, mi hijita carmelita, de hacer sacrificios. Alimenta sin cesar la Llama de mi Amor con tus sufrimientos”.

LA LLAMA DE AMOR VENCE AL PRÍNCIPE DE ESTE MUNDO

En Fátima el Inmaculado Corazón de María reafirma a un mundo incrédulo que niega la Vida Eterna, la existencia del Demonio y del Infierno. En Budapest, Hungría, ese mismo Inmaculado Corazón nos revela que Satanás quiere llevar al infierno al mayor número posible de almas, pero que Ella ha obtenido del Padre Eterno el instrumento para destruir la obra de Satanás: la Llama de Amor de su Inmaculado Corazón. Ella nos llama a todos, en la persona de Isabel Kindelmann, a convertirnos en propagadores de esa Llama que dejará ciego y vencido al arrogante príncipe de este mundo.

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