CARTA No.316: LA LLAMA DE AMOR ESTÁ RECONOCIDA Y APROBADA POR LA IGLESIA

Mi hermano sacerdote pregunta. ¿Está la Llama de Amor reconocida por la Iglesia? Varios amigos sacerdotes desconfían de esta devoción porque es nueva y dicen ellos que no está reconocida por la Iglesia. 

Respuesta: Los que promovemos la gracia de la Llama de Amor nos encontramos con frecuencia con el recelo y la oposición no sólo de los fieles sino también y sobre todo de sacerdotes. Esta actitud desanima a las personas que conocen la Llama de Amor y se esfuerzan por darla a conocer. La respuesta es categórica: La Llama de Amor es una devoción, un mensaje y un movimiento debidamente reconocidos por la Iglesia y por lo tanto ningún Obispo o sacerdote o fiel debe albergar hacia ella la menor duda. Su Eminencia, el Cardenal Peter Erdó, Arzobispo de Budapest el 6 de Junio de 2009 dio el imprimatur al Diario Espiritual de Isabel Kindelmann y fundo en su Diócesis de Esztergom-Budapest el Movimiento de la Llama de Amor. Con este gesto tenemos el reconocimiento oficial de la Iglesia a nivel Diocesano, tanto del mensaje, de la gracia, como del Movimiento. 

Es necesario tener en cuenta en primer lugar que, siendo la Iglesia Católica la comunión de numerosísimas Diócesis que cubren la superficie de la tierra, esta información no haya llegado todavía a todos los Obispos y sacerdotes. En segundo lugar debemos considerar que para que una devoción, mensaje o movimiento eclesial sean reconocidos por la Santa Sede es necesario que se siga un proceso canónico que dura un tiempo relativamente largo. Entre esos requisitos está que haya un numero suficiente de Obispos que hagan la petición al Santo Padre, que la devoción se haya extendido de manera significativa entre los fieles, que se muestren los frutos espirituales que está produciendo en la Iglesia, que los fundamentos teológicos de la devoción estén de acuerdo con la Doctrina Católica, etc. Es necesario decir que el Movimiento de la Llama de Amor ha iniciado ante la Santa Sede el procedimiento canónico que llegará en su momento a la aprobación pontificia. Todas las grandes devociones que vivifican la espiritualidad de la Iglesia han pasado por este itinerario. 

La Devoción al Sagrado Corazón de Jesús duró más de cien años en ser reconocida de manera oficial. Se tuvo que enfrentar a grandes oposiciones de parte de obispos y fieles. La devoción a la Divina Misericordia igualmente ha tenido que sobrepasar para ser reconocida muchísimas dificultades. Fue San Juan Pablo II quien le dio su aprobación. En la medida en que demos a conocer la gracia, el mensaje y el movimiento a los sacerdotes y Obispos se facilitará enormemente la expansión. Al estudiar el Diario Espiritual descubrimos que Jesús ya le había profetizado a Isabel esta gran oposición de parte de no pocos sacerdotes y gente de Iglesia. El Demonio no quiere que la Llama de Amor se extienda porque va a destruir su reino. Por ese motivo lanza todas sus artimañas para provocar rechazo, especialmente de parte de los sacerdotes. Isabel sufrió muchísimo esta oposición pero la ofreció como un gran sacrificio para que esta gracia llegase a la Iglesia entera. Todo lo nuevo encuentra aceptación y rechazo al mismo tiempo. Acoger la Llama de Amor es un verdadero regalo de la parte de Dios para quien la acepta. 

El 19 de Mayo de 1963, bajo el párrafo titulado “Mi Llama de Amor busca hospedaje ante el odio de Herodes”, la Virgen se expresa con mucho dolor contra aquellos que combaten contra su gracia. Son palabras muy duras. Ella dice: “¿Sabes quiénes son los perseguidores? Los cobardes, los que temen por su comodidad, los precavidos, los perezosos. Los que bajo el disfraz de la prudencia irrumpen para extinguir mi Llama de Amor como lo hizo Herodes contra el pequeño cuerpo del inocente Niño-Jesús. Pero así como al Niño Jesús el Padre Celestial lo tomó bajo su protección y lo defendió, así defenderá también ahora mi Llama de Amor”. 

En numerosos pasajes del Diario encontramos rasgos de esa tremenda oposición. Los sacerdotes que acojan esta gracia, el mensaje y el Movimiento y propaguen la Llama de Amor experimentarán una grandísima protección contra los ataques del Maligno, se sentirán revestidos de la fuerza del Inmaculado Corazón de María, ayudarán enormemente a los fieles a vivir intensamente la Fe, verán cómo las familias se transforman en santuarios de Cristo, contribuirán de manera notable a la renovación de la Iglesia. La Virgen lo ha profetizado: Ella cegará a Satanás y destruirá su reino. Por lo tanto debemos promover con la mayor rapidez posible la Llama de Amor.

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